• Además, plantean al consistorio emeritense que realice un plan para todo el deporte base en la ciudad que tenga en cuenta factores como la disponibilidad de instalaciones y el número de fichas de menores federados, entre otros factores para la concesión de subvenciones

 

Ciudadanos Mérida ha manifestado que no está a favor de subvenciones municipales nominativas “si estas no están debidamente justificadas, siendo transparentes y objetivas”.

Así lo ha hecho saber tras el último pleno celebrado el pasado jueves, 6 de julio, en el Ayuntamiento de Mérida donde uno de los puntos era una propuesta de aprobación de un paquete de subvenciones nominativas que, finalmente, fue rechazada.

Ciudadanos Mérida, aunque actualmente no tiene representación en el Ayuntamiento y, por tanto, no puede pronunciarse en el pleno, trabaja en los asuntos que atañen a la ciudad y por ello ha indicado que en el caso concreto de las subvenciones nominativas presentadas a pleno el pasado jueves sí está de acuerdo en la ampliación de la subvención a la Junta de Cofradías, la subvención a la Asociación benéfica Campaña del Mochuelo y la subvención a la Asociación Amigos de la Biblioteca, “siempre que estén justificadas adecuadamente” ha manifestado el portavoz del partido en la capital autonómica, Juan Barquilla..

Además, considera fundamental los principios de educación y formación en valores que otorga cualquier deporte en los menores y, por ello, además de estar a favor de la subvención a las Escuelas de Fútbol Emérita Augusta, plantean al consistorio emeritense que realice un plan para todo el deporte base en la ciudad “en el que las asociaciones deportivas sin ánimo de lucro tengan una ayuda verdadera” y que se tengan en cuenta “factores como la disponibilidad de instalaciones, recursos propios o el número de fichas de menores federados para la concesión de subvenciones”, ha sugerido Barquilla.

Por otra parte, y en cuanto al debate surgido respecto al Mérida SAD, Ciudadanos Mérida considera primordiales dos cuestiones. “La primera es que se debe realizar un esfuerzo por parte del ayuntamiento en la búsqueda de una fórmula alternativa a la subvención, que ofrezca las garantías legales adecuadas, sin mermar los servicios públicos que el ayuntamiento presta a los ciudadanos”.

La segunda cuestión es que, según Juan Barquilla, “en ningún caso se debe convertir al equipo de la ciudad en un arma política, sino en un medio de expansión y promoción de la ciudad de Mérida como marca y un motivo de unión entre los emeritenses”.